Emprender, en primera persona

Tomás Pando es uno de los socios de Las Páez, un emprendimiento que le buscó la vuelta e innovó en el mercado de las alpargatas. Tras su exposición en la 5º Conferencia Endeavor Rosario contó su experiencia, develó las proyecciones de una empresa que crece hacia el exterior y compartió algunos de los inconvenientes que restan afrontar para que Argentina sea un país emprendedor con mayor fortaleza.

- ¿Cómo conociste Endeavor?

Siempre me gustó estar informado y cuando se empezó a hablar del mundo emprendedor, creo que Endeavor hacía punta en eso y de alguna manera los casos de éxito de Argentina eran parte de la red Endeavor, entonces siempre uno miró para ese lado. Yo pensaba, si acá están los mejores, es por acá. Tal vez yo tenía un poco de pudor, pero golpee las puertas y les gustó el proyecto, hicimos el proceso y nos fue genial. Primero, lo bueno de Endeavor es el proceso, porque te ayuda a detenerte un poco y pensar hacia dónde vas.  Uno viene muy maquinado en el día a día y el proceso te ayuda a detenerte y repensar la estrategia y la visión y eso es fundamental. A nosotros nos sirvió muchísimo. Después tuvimos la suerte de quedar seleccionados y ya hoy tenemos otro plan de trabajo de ir profesionalizándonos y que Endeavor nos pueda ayudar a expandirnos. Nos queda todo por hacer.

- ¿Además de la pasión, qué se necesita para avanzar en el mundo emprendedor?

Profesionalizarse. Nosotros una base de formación teníamos porque los tres socios estudiamos contador o licenciatura de empresas, pero de todos modos quiero seguir estudiando para generar más conocimiento pero a la vez en el día a día aprendés mucho. De todos modos, obviamente hay que profesionalizarse y si uno aspira a ser una gran empresa, tiene que pensar en ser una gran empresa desde el día cero. Nosotros teníamos la suerte de haber trabajado antes en grandes compañías y esa experiencia corporativa nos sirvió y lo bueno de Endeavor es que no te lleva a perder el vínculo con la corporación, no hay que perderlo porque es necesario saber cómo están trabajando las empresas, cómo están pensando, porque sino te aislás.

- ¿Cuáles son los próximos pasos o desafíos de Las Páez?

Uno de los grandes desafíos de hoy es  atraer talentos, no podemos crecer sin talento y cómo estructurarlo dentro de la compañía va a ser un desafío dentro del emprendimiento. Y creo que es el desafío que tiene cualquier emprendedor que quiere crecer sanamente. Yo quiero que las personas que trabajen conmigo sean más inteligentes que yo.

- ¿Existe en Argentina el acceso a la financiación?

Hay un gran optimismo en Argentina que yo trato de desmitificarlo porque me parece que hace cinco años atrás la cosa estaba mucho mejor, hoy hay aceleradoras que te ayudan con 30 mil dólares y uno puede comenzar pero lo difícil es cuando vos necesitas un millón de dólares. En Argentina es muy limitado y sólo están accediendo las empresas tecnológicas con un perfil muy específico que pueden escalar muy rápido, entonces si tenés un emprendimiento de otra característica tenés que irte a otro lado o ver como lo hacés. Nosotros estamos trabajando con la ayuda de Endeavor que consiste en golpear puertas en todo el mundo. De todos modos soy optimista en el sentido de que gracias a estas aceleradoras cambia el panorama en Argentina, pero a la vez soy realista y creo que está muy verde el tema para los capitales de riesgo y que apuesten sin exprimirte.

- ¿Y a nivel estatal hay financiación?

Estamos mejor, pero tampoco es para nosotros. No podemos acceder a muchos de los beneficios porque estamos en crecimiento y quizás los trámites mismos te llevan mucho tiempo y dos personas dedicadas a eso, entonces si vos estás en crecimiento se te dificulta. Sí creo que hay algunas políticas muy interesantes, y hay y están más activas, pero hay que promover que se genere un ambiente más flexible para los emprendedores. Por ejemplo, en algunos países se está planteando que si vos corrés con el riesgo de montar una empresa, que el Estado corra con el riesgo de pagar las indemnizaciones si te va mal. Eso es además de un alivio, un incentivo, porque sino correr con todos los riesgos, tenemos poca financiación, porque ningún banco te da un crédito para un plan de negocios, entonces me parece que esas leyes bien armadas pueden ser muy buenas.

 

Comentarios