Así lo definió Gabriela Macagni, la flamante Directora de Endeavor Argentina en su paso por la Oficina Endeavor Rosario. Ingeniera de profesión, Macagni tiene una concepción propia del mundo emprendedor y una capacidad innata de transmitir ideas. En una charla profunda con Endeavor Rosario nos adelanta cuáles son las gestiones que piensa llevar adelante, los desafíos que esperan, las novedades y un análisis del emprendedor regional.

- ¿Cómo vas a encarar esta gestión al frente de Endeavor Argentina?
Es muy entusiasmante la labor de Endeavor y el impacto real que se ve que genera en la sociedad, que en definitiva es lo que estamos buscando, y lo hacemos a través de dos dinámicas. Una es masiva, de comunicación, de generar entusiasmo, de abrirle la cabeza a la gente y hacer que la cabeza te explote a través de escuchar a emprendedores, ideas, proyectos, para que cada uno busque la vocación hacia dónde ir. Algunos serán emprendedores en el mundo de los negocios, otros serán emprendedores sociales, otros religiosos y otros en su familia, pero lo importante es que la cabeza funcione buscando qué hacer, cómo crear, cómo renovarse, y que todo ese entusiasmo se transmita como cultura. Todo esto lo hacemos con eventos masivos pero también estamos trabajando con la idea de introducir eventos más específicos, dirigidos y con un nivel de profundización más importante. Después tenemos el trabajo enfocado que tiene que ver con identificar a los emprendedores de alto impacto. Es decir, encontrar a aquellos que realmente tienen el compromiso, la pasión y la visión.
- ¿Qué ocurre con aquellos emprendedores que no alcanzan las exigencias de Endeavor?
Trabajamos mucho con ellos, porque son muchos los emprendedores que están en el medio. De ese conjunto, hay algunos que aspiran y quieren llegar y otro grupo que está conforme con lo alcanzado. Y eso está muy bien porque todos tenemos vocaciones distintas y tiene su aporte para dar a la sociedad y nos encanta que existan, pero en Endeavor lo que hacemos es un proceso un poco más largo para estos emprendedores que están en un estadío de negocio mas preocupados por la supervivencia y cosas más contextuales, entonces los acompañamos durante un período hasta que podamos identificar que realmente tienen la pasión, la visión y el compromiso. En esos casos entonces les acercamos recursos, sobre todo de networking, los contactamos con especialistas en el tema, los hacemos encontrar con potenciales inversores, y si bien aún no llegan al estadío para ser elegidos a nivel panel internacional, sí los acompañamos en el proceso. Es muy importante identificar esa vocación de que dejan la vida por ese proyecto.
- ¿Cómo encontrás a las Oficinas Endeavor del interior?
Estuve visitando tanto la de Córdoba como la de Rosario, al mismo tiempo que hemos recibido en Buenos Aires a la gente que viene del interior y los acompañamos a presentarse en los paneles. Tanto en Córdoba como en Rosario veo mucho movimiento, porque encontrar más de mil personas en la Conferencia de Rosario realmente me sorprende y a la vez muestra el potencial que hay. Tenemos que tener en cuenta que muchos son muy jóvenes y entonces lo que vemos es la semilla, que es lo que va a dar frutos en el momento apropiado. Veo una movida que no existía cuando yo era joven. Cuando yo iba a la facultad, entre los compañeros la preocupación era ver a qué empresa ibas a ir a trabajar y el éxito era entrar a una buena compañía. De hecho fue lo que yo hice hasta que decidí emprender y progresar y todo fue divino, pero ahora en cambio se genera otra cosa y tiene un altísimo valor. Nosotros estamos buscando a los locales que se van a convertir en internacionales pero desde Argentina.
- ¿Cuáles son entonces los desafíos de Endeavor en ese contexto?
Como organización tenemos el desafío de organizarnos más para crecer más y abarcar más. Es fundamental optimizar el modelo, para hacerlo más efectivo en el proceso de búsqueda, más asertivo en la ayuda que le tenemos que dar a los emprendedores y también necesitamos el apoyo de los sponsors que nos acompañan en eventos a través del año, porque no todos los recursos son voluntarios y necesitamos un plantel estable y profesional que lleve adelante las actividades.






